¿Te suena familiar?
La mayoría posterga estas conversaciones hasta que ya no puede decidir.
Jubilación, patrimonio, cuidados y legado se suelen abordar por separado, y casi siempre demasiado tarde: cuando aparece una enfermedad, un conflicto o una urgencia. Senior Office se anticipa, mientras tú todavía decides.
Decisiones sin conversar
Testamento, poderes y patrimonio sin definir: nadie sabe qué querrías tú si un día no pudieras decidirlo.
Riesgo de perder autonomía
Estafas, firmas indebidas y abuso patrimonial; y también, sin un plan propio, terminar dejando que otros decidan por ti.
Patrimonio y legado sin resolver
Posesiones efectivas pendientes, propiedades sin regularizar y conflictos que se agravan con el tiempo.
Trámites que consumen tu tiempo
AFP, IPS, Fonasa, municipalidad, Conservador, SII… horas que preferirías dedicar a otra cosa.
Tu empresa, sin sucesor
El negocio depende de ti y no hay plan si algún día no puedes seguir liderándolo.
Jubilación sin rumbo ni propósito
Dejar de trabajar sin haber diseñado qué sigue, ni con quién construirlo.